En un nuevo esfuerzo internacional de revista El Pato y El Pato Televisión, decidimos, junto a un grupo de amigos, visitar este río que tiene características muy especiales.
Por Hugo Giardino
El río Guaporé nace en territorio boliviano, y luego de recorrer varios kilómetros, se introduce a tierras brasileras. Es más, en varios tramos comparten orillas enfrentadas, haciendo en cierta manera de límite natural entre los dos países. Este extenso espejo de agua posee escasa correntada y, en determinadas épocas del año, por ejemplo, en estos momentos, es prácticamente innavegable para los barcos hoteles.
Tiene muy poca profundidad, y hasta que no se produzcan lluvias importantes desde el mes de diciembre en adelante, va a conservar un escaso caudal. Después de la temporada de lluvias alcanza su máxima profundidad en el mes de julio, allí las aguas se tornan más rápidas y los peces salen de los pozones para transitar todo el curso.




Nosotros con el grupo nos habíamos trazado ciertos objetivos cuando decidimos emprender este viaje. Uno de ellos era obtener grandes arapaimas (pirarucú o paiche), que teníamos el dato que estaban en las grandes bahías que tiene este río. Las bahías se desprenden del curso principal, y forman grandes lagunas, lo que le da otra característica particular a este río que lo hace diferente a otros. Estas bahías tienen a veces más de 100 hectáreas, son aguas paradas y transparentes, que le sirven a estos colosos del Amazonas para establecerse, alimentarse y reproducirse.
Cuando salimos en busca de los arapaimas, los barcos quedan anclados en el medio de la bahía, porque es importante primero divisar a dónde se encuentran los cardúmenes y, una vez allí, en silencio, el espectáculo comienza. Saltos impresionantes dejan ver una figura casi prehistórica de estos verdaderos gigantes de agua dulce, que se tornan para la vista del pescador momentos indescriptibles de mucha adrenalina.
Se los puede pescar con carnadas naturales, que son trozos de peces, o con artificiales, pero en esta oportunidad sólo tomaban la carnada fresca natural. Pudimos obtener en el grupo siete ejemplares, de los cuales el mayor llegó a medir 2 metros y quizá superó los 100 kilogramos. El resto no estaba tan lejos, porque tenían entre 1,60 y 1,80 metros.


Otras especies también brindaron excelentes momentos a los pescadores. Una cantidad innumerable de tucunares fueron obtenidos con artificiales de flote y media agua. Esta especie, al pescarla con señuelos de superficie, le brinda al pescador el momento de ver el ataque de alta velocidad y con un estallido de agua. También se pudieron sacar cacharas (que serían nuestro surubí atigrado), corvinas, trairas y pirararas de diferentes tamaños.
El barco hotel Mangala donde estuvimos alojados, es muy cómodo y confortable. Posee tres pisos, el primero donde están las habitaciones, el segundo tiene el amplio comedor, y el tercero un deck abierto, que servía para reuniones nocturnas donde nos juntábamos a intercambiar experiencias y gratos momentos.
El grupo que me acompañó estaba formado por Alfredo Fisolo, Jorge Espasandín, Gustavo Medils, Gustavo Menor, José Luis “El Peque” Tisera, Gabriel Wuthrich y Eric José Alisiardi, gente maravillosa a las cuales les debo el profundo agradecimiento de haber compartido esta experiencia, y haber vivido momentos inolvidables. También un agradecimiento a nuestro colega Ruy Façario y al propietario del barco José Luis.


Gran cantidad de especies, sumado a los colosos pirarucús, formaron el corolario de esta nueva experiencia. Me quedo, más allá de la excelente pesca, con este grupo de gente que me brindaron toda su amistad. Cada experiencia que vivimos en el exterior nos deja grandes recuerdos, y en este en particular, un grupo donde el compañerismo y lo servicial estuvo siempre presente.
Volveremos en el 2026 a este u otro destino, sabiendo que el hermano país de Brasil siempre tiene gran cantidad de propuestas, de diferentes ríos y seguramente nuevas emociones.
Agradecimiento especial a las Colonias Distribuciones por la indumentaria provista para esta aventura. www.lascoloniasdistribuciones.com
Para consultas por estas excursiones al corazón del Amazonas, comunicarse con Hugo directamente por WhatsApp: 342 44 57 622


