Inicio / Novedad / ENTRE AMIGOS Y DORADOS

ENTRE AMIGOS Y DORADOS

La pesca fue el motivo de un encuentro entre amigos en este tradicional pesquero entrerriano, en donde los dorados, las anécdotas, la música  y los buenos momentos se conjugaron.

Por Ariel Robledo

Desde hacía bastante tiempo esperábamos que la tonalidad del agua del río Paraná comenzara a mejorar, principalmente porque nuestro objetivo eran los dorados. Afortunadamente, con la llegada del frío, el agua amarronada y turbia se fue aclarando; esto activó el movimiento de los cardúmenes de mojarras y, consecuentemente, de los dorados en la zona del Paraná medio.

Con este norte, nos comunicamos con la hostería Posta Surubí y coordinamos un relevamiento de pesca junto a Coty Hernández, el reconocido cantante de cumbia santafesina. Sería la primera vez que compartiríamos con él la experiencia de buscar al “tigre de los ríos” en esta región.

Llegamos por la tarde a la ciudad de La Paz y nos dirigimos al complejo termal. Allí pudimos observar las refacciones que se están llevando a cabo bajo la nueva administración de la Dirección de Turismo local para poner a punto el predio, el cual cuenta con varias piletas de diferentes temperaturas y excelentes aguas termales, ideales para el relax. Luego del recorrido, fuimos hacia Posta Surubí para instalarnos en sus cómodas habitaciones y disfrutar de sus espacios de recreación. Por la noche, cenamos platos típicos de la región en el restaurante La Canoa, un clásico que siempre deleita a los turistas con sus exquisitos sabores.

A la mañana temprano, tras el desayuno, preparamos los equipos y nos distribuimos en dos amplias embarcaciones provistas por la hostería. La estrategia inicial fue intentar la pesca al golpe con carnada viva, utilizando morenas. Sabíamos que, debido al descenso de la temperatura por el frío que se había asentado en la zona, los dorados no estarían tan activos.

Luego de una navegación de aproximadamente 30 minutos llegamos a la zona elegida: un entorno caracterizado por correderas entre palos y barrancas, lugares ideales donde el dorado acecha el paso de su comida. La modalidad elegida fue al golpe, realizando lanzamientos precisos desde la lancha hacia la costa, buscando que la morena cayera exactamente en los puntos críticos de caza.

Tras unos cuantos intentos llegaron los primeros piques. Notamos de inmediato que el dorado tomaba la carnada pero no terminaba de engullirla; por lo tanto, debíamos darle un poco más de tiempo para que llevara la línea antes de efectuar la clavada. Los primeros lances sirvieron para ganar precisión y ajustar los equipos. Una vez que sintonizamos el ritmo, empezamos a meter la carnada en los puntos clave que presentaba el río.

Durante la mañana tuvimos muchísima actividad y una gran diversión. Sin embargo, también erramos varias capturas porque el pez soltaba la morena antes de tragarla, lo que nos impidió concretar algunos piques prometedores. Al llegar el mediodía, el balance era sumamente positivo: contabilizamos aproximadamente 15 piques francos, lo que nos generó una enorme satisfacción.

A partir de allí, y a medida que la temperatura ambiente comenzó a ascender, los dorados —en su mayoría de mediano porte— empezaron a tomar la carnada con mucha más firmeza, regalándonos piques cada vez más seguidos.

En algunos ataques, el dorado tomaba la carnada y la llevaba en su boca por varios metros, y cuando tensábamos la línea para intentar la clavada, muchas veces la soltaban. Entonces debíamos dejar unos minutos más para que el dorado mordiera con confianza y llegara hasta la punta del anzuelo.

Un dato importante es que el dorado suele cazar a la carnada por la cabeza, por lo que es fundamental que el encarne sea por la cabeza de la morena, ya que es el punto en donde el anzuelo puede causar daño.

Llegó el mediodía, y nos reunimos para compartir un sabroso asado en la zona de islas. Las anécdotas y los comentarios sobre la pesca fueron el centro de la charla amena, de esas que parecen no terminar nunca. En verdad que estos momentos son vitales para afianzar los conocimientos y también para reforzar los lazos de amistad.

La tarde dorada

Salimos por la tarde a gastar las últimas morenas que nos quedaban. Desde la otra lancha nos destacaban que la pesca con señuelos no estaba todavía tan activa, ya que los dorados se tentaban más con carnada que con los plásticos.

El cierre de la tarde fue a puro pique, si bien no tuvimos la misma intensidad que a la mañana, los portes fueron en aumento regalándonos momentos inolvidables.

Al llegar al complejo nos esperaba Adrián para compartir unos mates, y analizar la temporada que se fue, y lo que se viene en materia de pesca y de servicios por parte de Posta Surubí, un complejo que sigue apostando al turismo de la pesca, con más habitaciones, y una infraestructura muy bien montada para los aficionados al deporte de la paciencia.

La segunda jornada que teníamos previsto realizar, por la lluvia la tuvimos que suspender, pero aún así el balance de este viaje ha sido altamente positivo, con muchas capturas, y nuevos amigos con quienes compartir estos gratos momentos.

 Información útil:

Servicios: Hostería Posta Surubí, alojamiento con desayuno, pileta, vista al río Paraná, lanchas equipadas con motores eléctricos, guías para pesca con carnada y artificiales. www.posta-surubi.com.ar – WhatsApp 543437557144

Restaurante La Canoa: platos regionales, pastas, pescados, carnes. Abierto todos los días. España 224, Puerto de La Paz (E.R.) Reservas: 543437514275

Aparejos utilizados: verileros y corredizos con plomos de entre 60 a 150 gramos, provistos por Peco. Consultas:  543425036828