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CONEJOS EN LA NOCHE

La visión nocturna está entre nosotros, cada día con más fuerza y ampliando sus aplicaciones. En esta oportunidad, su posible aplicación a la caza menor de pelo.

Por Luis Frixione      

Parafraseando al refrán de los niños y el pan, “la visión nocturna nació con problemas debajo el brazo” puesto que en nuestro país tiene regulaciones restrictivas desde la década de 1970, a poco tiempo de ser inventada. Es decir, las miras fueron prohibidas antes que se vendieran para uso civil deportivo.

Varias décadas después, cuando se hicieron más baratas y ganaron el mercado civil en muchos países del mundo, hace unos 10 o 15 años, comenzaron a ingresar al país en forma ilegal porque la regulación no cambió: siguen estando prohibidas tanto las miras, como los aparatos acoplables, pero no así el uso de visores manuales independientes (no vinculados al arma).

Llegados a este punto, y aunque sea redundante, hay que aclarar debidamente algo: las normativas nacionales no prohíben los visores (sean monoculares o binoculares) que permiten ver en condiciones de oscuridad total, sean térmicos o de visión nocturna. Sólo están proscriptas las miras montadas en armas (sean fijas o removibles del tipo quita y pon) y los sistemas adosados a ellas.

Como era de esperar, los visores se están haciendo muy populares, para todo tipo de tareas: seguridad, caza, búsquedas, salvatajes, ganadería, etc. En la actividad cinegética se utilizan tanto para los recechos nocturnos como para la identificación de trofeos en los apostaderos. Y, hay que decirlo, han convertido a la caza en algo mucho más seguro porque, tal como permite diferenciar una chancha de un macho, también de un caballo o un peón.

Pero hay algo que quizás cambie: la FESACATDE (Federación Santafesina de Caza y Tiro Deportivo) ha presentado un escrito al ANMAC para que se levante la prohibición del uso de miras fijas y sistemas acoplables para la caza control de especies exóticas invasoras (axis, jabalíes y chanchos cimarrones). Este pedido fue acompañado, tanto por instituciones de la sociedad civil (FLUAA, por ejemplo), como por organismos provinciales involucrados en programas de control.

Aunque hay provincias que permiten la caza nocturna, otras no. Y esto es llamativo por varias razones… En primer lugar, porque se trata de especies que necesitan control, es decir, que se debe reducir su población, y de esto hay amplio consenso científico-técnico. En segundo término, porque son animales de hábitos marcadamente nocturnos. Finalmente porque no se comprende por qué se permite la caza nocturna comercial de la liebre, y no la de otras especies. En fin, quizás se trate de normativas antiguas que necesitan aggiornamento.

Pero, dejando de lado lo normativo, vayamos a la efectividad de estas tecnologías, específicamente de los visores térmicos con especies menores.

CONEJOS

Como ya hemos tratado en notas anteriores, el conejo europeo está generando muchos problemas económicos y ecosistémicos. Por sus hábitos, el conejo puede cazarse durante el día con escopetas en la modalidad “al salto” (que es tradicional entre españoles y franceses), “al acecho” apostados, vigilando las madrigueras (con armas de cañón rayado de pequeño calibre o escopetas), aunque también con otras posibilidades que expusimos ampliamente en nuestra revista del mes de febrero de 2024 (colocar link con la nota de 22/4)

Dado que tiene costumbres marcadamente nocturnas, son mucho más rendidoras las cacerías de noche con armas de fuego de pequeño calibre o neumáticas, con el auxilio de luz artificial. En nuestro caso usamos PCP calibre 5,5mm con linterna de las conocidas como “tácticas” (que se adosan debajo del cañón y se accionan con un pulsador), además del visor térmico monocular en cuestión.

La búsqueda de los conejos caminando con linternas, tal como se hace con las vizcachas, es muy efectiva en campos donde se los caza por primera vez… pero no son estúpidos y, con las sucesivas visitas, la eficiencia se reduce sensiblemente porque, apenas ven la luz, salen llevados por el diablo. En la caza desde camionetas, con reflectores, sucede exactamente lo mismo, aunque sigue siendo efectiva porque permite cubrir mucho más terreno, además el haz de luz es más potente y se enfoca desde la altura de la caja del vehículo.

Hemos constatado que los conejos no sólo aprenden a considerar a la luz artificial como peligro (un reflejo condicionado obvio y básico) sino que tienen una muy buena visión, aún en la noche, y sobre todo con luz de luna. Por lo que el uso de visores térmicos permite acercarse sin que se asusten, aún a los más ariscos, si es que aprovechamos los obstáculos del terreno para ocultar nuestra aproximación.

Donde están permitidos por las normativas, los visores térmicos, ayudan mucho a rececharlos convenientemente, porque permiten distinguir todo el escenario, tenga vida o no. Esto brinda muchas oportunidades para acercarse escondiéndose tras matas, arbustos, piedras, árboles, etc. Es decir que, aunque sea de noche, hay que ocultarse como fuese en pleno día… sobre todo si hay luz de luna y, por escasa que sea, recuerde que los conejos tienen buena visión.

También poseen muy buen oído, como no podía ser de otra manera gracias al tamaño de sus orejas… pero todavía no hay tecnología que oculte nuestros ruidos, por lo que hay que ser muy cuidadosos para caminar. En terrenos con hojarasca seca es mejor usar zapatillas o alpargatas, y en zonas de mallín no hay que cuidarse demasiado por ser un suelo blando. Obviamente que la ropa debe ser “silenciosa”, es decir, que no haga ruido en el roce con las espinas. Tampoco llevar los balines en cajas de plástico o metal porque hacen de sonajero.

Es increíble la cantidad de conejos que se pueden detectar con el visor térmico, y lo digo asombrado porque descubrí decenas de esos bichos en campos donde sólo veía algunos con luz artificial. Donde probamos el visor Hikmicro con que se realizó la nota, es un campo muy cazado en el cual se visualizaban alrededor de 5 o 6 por noche usando linternas, pero con este aparato nunca contamos menos de 20 individuos, por lo que es clara la eficiencia de este tipo de sistemas.

Como es obvio, se detectan mayores cantidades de conejos porque con el visor se ve “más”, es decir, que se puede captar mucho más que lo que permite ver el haz de luz de la linterna. Pero también se ve “mejor” porque se logra distinguirlos a gran distancia, sin provocarlos a esconderse en sus madrigueras por la luz artificial. Dicho de otra manera, no sólo se los observa más y mejor, sino que también se mantienen más tranquilos y confiados.

La técnica utilizada fue muy sencilla, y hasta lo realizábamos solos, es decir, sin otra persona que haga el trabajo de “linternear”. El cazador detecta los conejos a la distancia, elige los más vulnerables y de más fácil aproximación, se acerca ocultándose en los arbustos o piedras, encara el rifle donde está el elegido, aprieta el pulsador para iluminar, y finalmente dispara.

La combinación de visor nocturno con linternas tácticas, tiene otra ventaja para nada desdeñable: encandila desconcertando al conejo, lo que brinda unos segundos más para apuntar. Y esto no es despreciable porque redunda en menos apresuramiento para tirar, más comodidad y mayor confianza a la hora de disparar. Dicho de otra manera, estamos sumando la ventaja de la nueva tecnología sin perder lo que brinda la vieja luz artificial.

El visor nocturno, no sólo permite detectar más y mejor a estas pequeñas presas orejudas, sino habilita acercarse más. Reducir la distancia de disparo no sólo mejora la puntería, sino también optimiza la eficiencia del impacto, lo que es ideal para las armas neumáticas. Esto no exige contar con rifles PCP caros de última generación y, mientras sean razonablemente potentes, se pueden usar de CO2, resorteros o de nitro-pistón.

El único problema en la caza con visor térmico es el calor que almacenan las piedras del sol, que muchas veces parecen conejos, por lo que hay que aprender a distinguirlos… o salir más tarde de madrugada.

VIDEOS

A continuación, podremos ver algunos videos realizados en el terreno de caza para analizar algunas cuestiones que ya se consignaron anteriormente.

En https://www.youtube.com/watch?v=4IkjKUiEZYQ se puede ver un conejo echado junto a la base de un árbol tratando de pasar desapercibido. Este video fue realizado en modo rojo vivo (la mayor fuente de calor es tomada como rojo intenso) y con 4.8 aumentos (es decir, magnificado casi 5 veces).

En www.youtube.com/watch?v=4IkjKUiEZYQ se trata de un conejo sorprendido cavando su madriguera en la base de un galpón de chapa y cómo inmediatamente se echa plegando sus orejas al lomo para no ser descubierto. Aquí se distinguen claramente las características físicas de los conejos y sus diferencias con las liebres. En este video se puede observar los distintos modos de visualización que ofrece el visor térmico (blanco vivo, negro vivo, rojo vivo, multicolor) y los diversos aumentos.

En https://www.youtube.com/watch?v=qrM8-_Fywd8 fue realizado en modo blanco vivo a distancia y a buen resguardo para no ser detectado. Aquí los conejos están tranquilos y confiados, se los puede observar retozando entre los postes del alambrado y la manga.

PARA CERRAR

Es obvio que los visores términos no son elementos indispensables, se ha cazado sin ellos y se seguirá cazando, pero también es innegable que brindan una ayuda sumamente valiosa. El que escribe ha cazado mucho esta especie exótica en todas las provincias patagónicas y con múltiples modalidades, utilizando variadas técnicas, pero es claro que con este tipo de tecnología hay un salto cualitativo enorme.

Con razón se puede pensar que para los conejos no se justifica una inversión de esta magnitud, lo cual es cierto. Pero quien posee este tipo de aparatos para la caza mayor, seguramente le dará una enorme utilidad en la caza menor de pelo. Si bien en este caso la hemos aplicado al conejo, estimo que será igualmente útil para las vizcachas o los zorros.

Luego de esta experiencia, claramente se puede decir que me costará volver a cazar sin un visor térmico.

ACLARACIÓN: las fotos son sólo ilustrativas y de archivo (es decir que pertenecen a cacerías en temporada y dónde se permite la caza nocturna). Las imágenes térmicas fueron realizadas durante el mes pasado y fuera de situación de caza.

LO QUE USAMOS PARA HACER ESTE ARTÍCULO

Visor nocturno modelo LYNX 2.0 de la marca HIKMICRO

Indumentaria BLACK HOG

Agradecemos a Rubén Cesanelli de TODO AVENTURA

https://todoaventurashop.com.ar

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