Pasaron muchos años hasta que pudimos regresar a pescar a un lugar que a todo pescador le quita el sueño: La Zona, una reserva pegada a la represa de Salto Grande, del lado argentino.
Por Ariel Robledo
La llamada llegó de nuestro gran amigo el «Rafa» Geier, quien me invitaba a realizar una nota periodística cerca del paredón de la represa. Hacía bastante tiempo que no visitábamos este sitio, el cual siempre genera una adrenalina especial por los dorados imponentes que se pueden llegar a capturar. A esta reserva solo pueden ingresar dos embarcaciones con concesión del lado argentino y dos del lado uruguayo. El Rafa opera sus lanchas allí y tenía una fecha disponible para que pudiéramos viajar a hacer el relevamiento.


El río Uruguay presentaba una altura de 6 metros aproximadamente. Sabemos que lo ideal para realizar una buena pesca en La Zona es que la altura ronde entre los 2 y 3 metros. —Van a tener que lanzar bastante y usar señuelos con paletas grandes, ya que necesitamos que bajen los artificiales… —nos comentaba nuestro anfitrión.
La llegada
Llegamos por la noche a Concordia y nos alojamos en el parador Don Alonso, un complejo situado a pocos metros de la bajada de lanchas que además cuenta con servicio de cena. Disfrutamos de unas exquisitas empanadas y canelones de pescado, y cerca de la medianoche nos fuimos a descansar.
La mañana pintaba excelente, con escaso viento y una temperatura que iría en aumento hacia el mediodía. Con todo listo, salimos hacia el Camping La Tortuga, donde nos esperaba la lancha preparada para navegar. En esta aventura me acompañaban Hugo Giardino y Ricardo Diez; llevábamos un verdadero arsenal de señuelos para tentar a los pirayús.
Cuando se realiza una incursión en este ambiente, es importante tener en cuenta el equipo necesario:
- Cañas: potencia de entre 20 y 50 libras.
- Línea: multifilamento de entre 40 y 65 libras.
- Reeles: capacidad para albergar entre 150 y 200 metros de dicho grosor.
Hay que considerar que los dorados en este entorno pueden superar fácilmente los 10 kilos. Como se pesca en espacios reducidos y con abundante piedra, se requieren equipos potentes para acortar la pelea.
La jornada de pesca
Mientras navegábamos acercándonos al paredón, los latidos se nos fueron acelerando al ver el estallido en el agua de los dorados cazando sábalos. Realmente es un show que todo pescador debe presenciar alguna vez en la vida.
Al llegar al punto de inicio, Rafa nos indicó colocar señuelos preferentemente oscuros con pala Nº 3 para empezar las pruebas. Los lances se fueron ajustando a medida que avanzaba la mañana. Los piques se hacían rogar, hasta que Hugo clavó el primero, de tamaño mediano, dando inicio a la seguidilla. Después fue mi turno con otro ejemplar de mediano porte. La tarea no estaba fácil.
Hasta que llegaron los momentos más emotivos: con un señuelo color naranja de Hoplias, logré tentar a un hermoso dorado; no era una de las bestias que suelen esconder estas aguas, pero sí un ejemplar de muy buen tamaño. Fotos y de regreso al agua para seguir entusiasmados.
Luego vino otro hermoso dorado para Hugo, seguido por Ricardo, quien enganchó una bestia que lamentablemente escupió el señuelo, aunque minutos más tarde logró su revancha. Sábalos saltando por el aire, señuelos volando y cayendo entre los dorados generaban una locura como pocas veces se puede ver a bordo de una lancha. La Zona provoca esos sentimientos de extrema adrenalina y nerviosismo.
Uno vive pescando y realizando notas, pero estos instantes siempre son diferentes.
Cierre de lujo
La jornada se pasó volando. Casi sin darnos cuenta, el sol comenzaba a recostarse sobre el horizonte. Como cierre de lujo, Huguito prendió una verdadera bestia que exigió su equipo y sus brazos al máximo: era el gran trofeo que uno siempre sueña tener en la punta de la línea. Emoción, abrazos, delirio y felicidad infinita al contemplar a estos tigres del río en su máxima expresión.


Llegó el tiempo del regreso, de los análisis, de las conclusiones, de las cosas que faltaron traer y de las que traeremos en la próxima visita. Nos quedamos con el recuerdo de los piques, de los saltos color oro y de ese espectáculo tremendo que ofrecen los depredadores cuando se abalanzan contra los cardúmenes de sábalos o bogas. Un show único que solo se puede vivir en La Zona.
La Zona Lodge: Pesca de dorados, con señuelos y fly cast. Lanchas exclusivas, pesca deportiva, alojamiento, servicio integral para el pescador.
Instagram: @lazonalodge
Contactos: Rafa: +54 9 3454 05-5332
Lolo: +54 9 3454 92-2345


